Hemos vuelto para hablar de cine y lo haremos a través de esta extraña, pero inolvidable película. En 1932, el director norteamericano Tod Brownin - quien ya cosechaba buenos resultados con Drácula- decide filmar Freaks, una adaptación del cuento del cuento de Tod Robbins "Espuelas" ("Spurs").
En su estreno, la película causó fuertes repercusiones en el público debido a las imágenes de personas con deformidades reales, lo que incluso provocó que los directivos de la MGM trataran de evitar que algo "tan horrible" se exhibiera.
Sin embargo, a pesar de los esfuerzos por sacarla de las salas de cine, la película es considerada una pieza de culto gracias a su temática transgresora (aún en estos días) y su especial tratamiento de una verdad incómoda.
La historia transcurre dentro de un circo, donde uno de los enanos se enamora perdidamente de una hermosa y ambiciosa trapecista, que al enterarse de su gran fortuna decide casarse con él. Pero todo es parte de un malévolo plan que derivará en la más grotesca venganza.
Sin ser de mal gusto, Freaks nos muestra el mundo cotidiano de un grupo de personas "diferentes" que viven bajo un código de lealtad que les permite defenderse de las agresiones del mundo. La película explica a través de un texto inicial parte de la trama y en cierta forma justifica lo que viene.
Ciertamente, la idea de la película no es mostrar a un montón de personas con mal formaciones físicas, tal como se acostumbraba en la época, sino utilizar las deformidades de los personajes para mostrar cuan deformes y desalmados pueden llegar a ser aquellos considerados normales.
Catalogada dentro del género de horror (erróneamente para mi gusto), Freaks es capaz de generar en el espectador múltiples sensaciones que van desde el rechazo al morbo, o de la empatía a la compasión.
Desempolvada del baúl de los recuerdos "Freaks"es clásico recomendable para aquellas personas que son capaces de ver más allá y que no han perdido la capacidad de sorprenderse.

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