"Vincent Maloy tiene 7 años de edad. Siempre cortés, siempre obediente. Con ternura y respeto... lo que le pidas hará, pero sueña con ser todo un Vincent Price." Así comienza el cortometraje de Tim Burton y Rick Heinrichs (1982). La historia de un niño muy particular, que no quiere salir a jugar ni tampoco cantar cuyo único sueño es convertirse en Vincent Price.
Utilizando la técnica del stop motion -desarrollada en películas como "El extraño mundo de Jack (Night before Christmas) y el Cadáver de la novia ( Corpse Bride)-Burton da vida a uno de sus más excéntricos personajes. Al igual que este pequeño niño, el director también estuvo obsesionado con el octogenario actor, famoso por aparecer en películas de terror de bajo presupuesto.
Estos son los inicios de un grande del cine. Su estilo único en cinco minutos.
1 comentarios:
buenaa ese corto me encanta igual fragmentos urbanos me gusto harto cunado la vi hace tiempo...ahora me parecio mas fuerte lo de comerse la oreja en fin
saludos
=)
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